Ingredientes:
- 150g de brotes tiernos (canónigos, rúcula y espinaca baby)
- 100g de fresas frescas
- 80g de queso de cabra en rulo
- 60ml de aceite de oliva virgen extra variedad Arbequina
- 20ml de vinagre de frambuesa
- 1 cucharadita de miel de flores
- 40g de nueces pecanas
- 1 cucharada de semillas de granada
- 1 pizca de sal marina fina
- 1 pizca de pimienta rosa recién molida
Instrucciones:
- Pon las nueces pecanas (40g) en una sartén sin aceite a fuego medio.
- Tuesta durante 5 minutos hasta que huelan a nuez tostada y brillen ligeramente. Reserva para que enfríen.
- Limpia los brotes tiernos (150g) y pásalos por la centrifugadora hasta que estén completamente secos al tacto.
- Corta las fresas (100g) en láminas verticales de unos 3mm de grosor. Nota: Mantener el tamaño uniforme ayuda a la estética del plato.
- En un bote de cristal, combina el aceite Arbequina (60ml), el vinagre de frambuesa (20ml), la miel (1 cucharadita), la sal y la pimienta rosa.
- Agita el bote con energía durante 30 segundos hasta que la mezcla se vea opaca y densa.
- Coloca los brotes en un bol amplio y añade solo dos cucharadas de la vinagreta. Mezcla con las manos limpias con mucha suavidad.
- Distribuye los brotes en dos platos individuales, creando volumen en el centro.
- Reparte el queso de cabra (80g) en trozos pequeños, las fresas laminadas y las nueces tostadas.
- Corona con las semillas de granada y un último hilo de vinagreta por encima hasta que el plato brille bajo la luz.