Ingredientes:

  • 200g de col blanca o repollo cortado en juliana
  • 1 zanahoria grande rallada
  • 1 mango grande cortado en tiras
  • 1 cebolla roja pequeña cortada en plumas
  • 250g de pechuga de pollo
  • 1 tallo de limoncillo machacado
  • 2cm de jengibre fresco
  • 2 unidades de zumo de lima
  • 1 cucharada de azúcar de coco o miel
  • 1 cucharada de salsa de pescado o soja
  • 1 diente de ajo rallado
  • 1 chile tailandés opcional
  • 1 manojo de hierbabuena y cilantro fresco
  • 30g de cacahuetes tostados sin sal

Instrucciones:

  1. Llenar una olla pequeña con agua suficiente para cubrir el pollo. Añadir el jengibre en rodajas y el tallo de limoncillo machacado. Calentar hasta que empiece a burbujear.
  2. Introducir los 250g de pechuga de pollo. Cocinar a fuego medio bajo durante 15 minutos. Controlar que el agua nunca llegue a un hervor fuerte. Nota: Esto mantiene la proteína elástica y jugosa.
  3. Retirar el pollo del agua y dejar que temple en un plato. No lo cortes con cuchillo; desméchalo con las manos siguiendo la dirección de la fibra. Obtendrás hebras irregulares que atrapan mejor el aliño.
  4. Preparar los vegetales. Cortar la col en juliana, rallar la zanahoria y cortar la cebolla roja. Pasar todo por una centrifugadora de ensaladas o secar con un paño limpio. La humedad residual es el enemigo número uno del crujido.
  5. Cortar el mango en tiras similares al tamaño del pollo. Buscamos uniformidad visual para que el plato sea realmente una receta fotogénica.
  6. En un mortero, machacar el ajo con el chile (si lo usas). Añadir el zumo de lima, el azúcar de coco y la salsa de pescado. Emulsionar con el mazo hasta que el azúcar se disuelva.
  7. En un bol grande, combinar la base vegetal, el pollo desmechado y las tiras de mango.
  8. Verter el aliño justo antes de servir. Incorporar las hierbas frescas picadas a mano para que no se oxiden.
  9. Finalizar con los 30g de cacahuetes tostados picados groseramente. Sentirás el contraste de temperaturas si los cacahuetes están aún tibios.