Ingredientes:

  • 400g (3 1/3 tazas) de harina de todo uso, más para espolvorear
  • 100g (3/4 taza) de harina integral
  • 375g (1 1/2 tazas + 2 cucharadas) de agua tibia, aproximadamente 29-32°C
  • 100g (1/2 taza) de masa madre activa, hidratación al 100%
  • 10g (2 cucharaditas) de sal marina fina
  • Harina de arroz o sémola (opcional, para espolvorear el banneton)

Instrucciones:

  1. En un tazón grande, combina la harina de todo uso, la harina integral, el agua, la masa madre y la sal. Mezcla con las manos o un rascador de masa hasta que se combinen. ¡Estará irregular, está bien!
  2. Cubre el tazón con film transparente o un paño húmedo y déjalo reposar a temperatura ambiente (idealmente 21-24°C) durante 12-18 horas. Busca que la masa casi duplique su tamaño y tenga burbujas en la superficie.
  3. Voltea suavemente la masa sobre una superficie ligeramente enharinada. Dale forma de bola redonda u ovalada. ¡Manéjala con cuidado, no quieres desinflarla por completo!
  4. Coloca la masa formada en una cesta banneton (espolvoreada con harina de arroz o sémola) o un tazón forrado con un paño de cocina enharinado. Cubre y refrigera durante 12-24 horas. Esta fermentación en frío desarrolla el sabor agrio.
  5. Coloca la olla holandesa (con la tapa puesta) en el horno y precalienta a 232°C durante al menos 30 minutos. ¡Esto es crucial para una buena corteza!
  6. Retira con cuidado la olla holandesa caliente del horno. Fórrala con papel de hornear. Invierte suavemente la masa del banneton en la olla holandesa. Haz un corte en la parte superior de la masa con un cuchillo afilado o lame. Los cortes ayudan a controlar la expansión del pan en el horno. ¡Haz una cruz, una simple línea o sé creativo!
  7. Cubre la olla holandesa con la tapa y hornea durante 20 minutos. Luego, retira la tapa y hornea durante otros 25-30 minutos, o hasta que la corteza esté dorada oscura y la temperatura interna alcance los 96-99°C.
  8. Retira con cuidado el pan de la olla holandesa y déjalo enfriar completamente sobre una rejilla antes de cortarlo. ¡Paciencia, amigo! Vale la pena la espera.