Ingredientes:

  • 30g de mantequilla sin sal o aceite de oliva virgen extra
  • 1 cebolla blanca mediana (150g)
  • 1 diente de ajo grande
  • 5g de jengibre fresco
  • 600g de zanahorias
  • 750ml de caldo de vegetales o pollo bajo en sodio
  • 1 pizca de comino molido
  • 125ml de crema para batir (heavy cream) o leche evaporada
  • 1 cucharadita de jugo de limón fresco
  • Sal de mar al gusto
  • Pimienta blanca al gusto

Instrucciones:

  1. Derrite los 30g de mantequilla en la olla a fuego medio hasta que burbujee suavemente. Añade la cebolla picada y cocina durante 5 minutos hasta que esté translúcida y brillante.
  2. Incorpora el diente de ajo prensado y los 5g de jengibre rallado. Cocina por 60 segundos hasta que el aroma perfume toda la habitación. Añade la pizca de comino y remueve constantemente para que no se queme.
  3. Vierte los 600g de zanahorias en rodajas. Mezcla bien para que se impregnen de la grasa y las especias. Cocina por 5 minutos más, removiendo ocasionalmente, hasta que las zanahorias se vean vibrantes y ligeramente tiernas.
  4. Añade los 750ml de caldo. Sube el fuego hasta que alcance el hervor y luego redúcelo al mínimo. Tapa la olla y cocina durante 20 minutos hasta que las zanahorias se deshagan al presionarlas con un tenedor.
  5. Retira la olla del fuego. Usa una licuadora de inmersión o transfiere el contenido a un vaso de licuadora. Procesa a máxima potencia durante 2 minutos completos hasta obtener una mezcla totalmente lisa y sin grumos.
  6. Regresa la crema a la olla a fuego muy bajo. Incorpora los 125ml de crema para batir removiendo con un batidor de globo.
  7. Añade la cucharadita de jugo de limón fresco. Prueba y ajusta con sal de mar y pimienta blanca. Cocina solo un minuto más hasta que esté bien caliente pero sin hervir.
  8. Apaga el fuego y deja que la crema repose tapada por 3 minutos antes de servir. Esto permite que los sabores se asienten y la textura gane un poco más de cuerpo.