Ingredientes:

  • 2 cucharadas (30 ml) de aceite de oliva
  • 1 cebolla amarilla mediana, picada (aprox. 1 taza / 150g)
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 900g de calabaza, pelada, sin semillas y en cubos (¡la calabaza moscada también funciona bien!)
  • 950 ml de caldo de verduras o pollo
  • 1 cucharadita de canela molida
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada molida
  • 1/4 cucharadita de jengibre molido
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto
  • 120 ml de crema espesa o crema de coco (para una opción vegana)
  • Aderezos opcionales: semillas de calabaza tostadas, picatostes, un chorrito de aceite de oliva, perejil fresco picado

Instrucciones:

  1. Calienta el aceite de oliva en una olla grande a fuego medio. Agrega la cebolla picada y cocina hasta que esté suave, unos 5 minutos. Agrega el ajo picado y cocina por un minuto más hasta que esté fragante. ¡No dejes que se queme!
  2. Agrega la calabaza en cubos y el caldo a la olla.
  3. Agrega canela, nuez moscada, jengibre, sal y pimienta. Lleva a ebullición, luego reduce el fuego y cocina a fuego lento hasta que la calabaza esté tierna, unos 20-25 minutos. Deberías poder perforar fácilmente la calabaza con un tenedor.
  4. Con cuidado, licua la sopa con una licuadora de inmersión hasta que quede suave y cremosa. Si usas una licuadora normal, licua en tandas, teniendo mucho cuidado con el líquido caliente. Libera la presión levantando ligeramente una esquina de la tapa con una toalla.
  5. Agrega la crema espesa (o crema de coco) hasta que esté bien combinada. Calienta suavemente; no hervir.
  6. Sirve en cuencos y adorna con los ingredientes deseados.