Ingredientes:
- Mantequilla sin sal, suavizada: 30g (2 cucharadas)
- Harina de todo uso: 16g (2 cucharadas), más extra para espolvorear
- Chocolate amargo (al menos 70% cacao), picado: 170g (6 onzas)
- Mantequilla sin sal: 85g (6 cucharadas)
- Huevos grandes: 2
- Yemas de huevo grandes: 2
- Azúcar granulada: 50g (1/4 taza)
- Harina de todo uso: 30g (1/4 taza)
- Pizca de sal: 1/8 cucharadita
- Opcional: 1 cucharadita de extracto de vainilla
Instrucciones:
- Prepara los moldes: Engrasa generosamente los moldes y espolvorea con harina, retirando el exceso. Esto es crucial para una fácil extracción.
- Derrite el chocolate y la mantequilla: En un baño maría, derrite el chocolate y la mantequilla juntos a fuego lento, revolviendo ocasionalmente hasta que quede suave. Retira del fuego y deja enfriar un poco.
- Bate los huevos y el azúcar: En un recipiente aparte, bate los huevos, las yemas de huevo y el azúcar hasta que estén pálidos y ligeramente espesos. Agrega el extracto de vainilla si lo deseas.
- Combina los ingredientes húmedos y secos: Incorpora suavemente la mezcla de chocolate derretido a la mezcla de huevo. Luego, incorpora la harina y la sal hasta que estén combinados. Ten cuidado de no mezclar demasiado.
- Enfría la masa: Divide la masa uniformemente entre los moldes preparados. Cubre con papel film y enfría en el refrigerador durante al menos 30 minutos. Esto asegura que el centro permanezca derretido.
- Hornea los coulants: Precalienta el horno a 220°C (425°F). Coloca los moldes en una bandeja para hornear y hornea durante 12-15 minutos, o hasta que los bordes estén firmes y el centro todavía esté ligeramente blando. Observa de cerca; pueden pasar de perfectos a cocidos en un instante.
- Invierte y sirve: Deja que el coulant se enfríe en los moldes durante uno o dos minutos. Luego, invierte cuidadosamente cada molde sobre un plato para servir. Sirve inmediatamente.