Ingredientes:
- 1.2 kg de conejo entero troceado
- 150 ml de aceite de oliva virgen extra picual
- 15 dientes de ajo
- 150 ml de vino blanco seco
- 20 ml de vinagre de Jerez
- 2 ramitas de romero fresco
- 2 ramitas de tomillo fresco
- 1 guindilla de cayena
- 5 g de sal gruesa
- 2 g de pimienta negra molida
Instrucciones:
- Salpimentar el conejo. Asegúrate de que los trozos estén a temperatura ambiente para no bajar el calor del aceite.
- Calentar el aceite. En una sartén amplia, vierte los 150 ml de aceite a fuego medio. Nota: No dejes que humee.
- Aromatizar con ajo. Echa los 15 dientes de ajo (con un golpe pero con piel) y la cayena hasta que bailen y se doren.
- Retirar los aromáticos. Saca los ajos y la guindilla una vez dorados y resérvalos en un plato aparte.
- Sellar la carne. Sube el fuego y añade el conejo por tandas hasta que la piel esté caoba y crujiente.
- Eliminar exceso de grasa. Si ves que hay demasiado aceite, retira un poco, pero deja al menos tres cucharadas potentes.
- Añadir hierbas y vinagre. Echa el romero, el tomillo y el vinagre de Jerez, dejando que evapore el alcohol un minuto.
- Incorporar vino y ajos. Vierte el vino blanco y devuelve los ajos reservados a la cazuela.
- Cocción lenta. Baja el fuego al mínimo y tapa parcialmente hasta que el vino reduzca a la mitad.
- Glaseado final. Destapa y mueve la sartén en vaivén para que la salsa emulsione y brille intensamente.