Ingredientes:

  • 600 g de cocochas de bacalao (limpias y desaladas)
  • 5 g de sal fina
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 4 dientes de ajo laminados
  • 15 g de perejil fresco picado
  • 100 ml de vino blanco seco
  • 50 ml de caldo de pescado concentrado
  • 2 g de guindilla seca

Instrucciones:

  1. Limpieza y secado. Lava las cocochas bajo agua fría y sécalas meticulosamente con papel absorbente. Nota: Si quedan húmedas, el aceite saltará y no se sellarán, se cocerán al vapor.
  2. El sellado. En una cazuela con un hilo de aceite, sella las cocochas a fuego medio durante 2 minutos por lado hasta que estén opacas y ligeramente doradas. Retira y reserva en un plato.
  3. Aromáticos. En el mismo aceite, cocina el ajo y la guindilla a fuego lento. Escucha el chisporroteo suave y espera a que estén fragantes sin llegar a dorarse excesivamente.
  4. Desglasado. Vierte el vino blanco y deja evaporar el alcohol durante 3 minutos. Sentirás un aroma ácido y penetrante que limpia la grasa de la cazuela.
  5. Cuerpo de la salsa. Añade el perejil y el caldo de pescado. Aquí viene el truco: remueve en círculos constantes para empezar a emulsionar el aceite con el caldo.
  6. Integración. Incorpora las cocochas a la cazuela.
  7. Cocción final. Cocina a fuego muy bajo durante 5 minutos más. Baña las piezas con la salsa constantemente con una cuchara.
  8. Punto final. Retira del fuego cuando la salsa tenga un aspecto aterciopelado y las piezas estén tiernas pero enteras.