Ingredientes:

  • 2 ½ tazas (300g) de harina para todo uso, más para espolvorear
  • 1 cucharada (12g) de polvo para hornear
  • ½ cucharadita (3g) de bicarbonato de sodio
  • 1 cucharadita (6g) de sal
  • ¾ taza (1 ½ barras / 170g) de mantequilla sin sal, muy fría, cortada en cubos de ½ pulgada
  • 1 ¼ tazas (300ml) de suero de leche, muy frío
  • 2 cucharadas (30ml) de crema espesa, para untar (opcional)

Instrucciones:

  1. Prepara los ingredientes secos: En un tazón grande, bate juntos la harina, el polvo para hornear, el bicarbonato de sodio y la sal.
  2. Corta la mantequilla: Corta la mantequilla fría en la mezcla de harina usando un mezclador de masa (o pulsa en un procesador de alimentos) hasta que la mezcla se parezca a migas gruesas. ¡Quieres pequeños bolsillos de mantequilla!
  3. Añade el suero de leche: Revuelve suavemente el suero de leche frío hasta que esté combinado. ¡No mezcles demasiado! La masa estará desgreñada, ¡está bien!
  4. Extiende y dobla: Vierte la masa sobre una superficie ligeramente enharinada. Golpea suavemente la masa en un rectángulo. Dobla la masa en tercios, como una carta. Gira la masa 90 grados y repite el proceso de plegado 3-4 veces. Este es el secreto de las capas escamosas.
  5. Enfría la masa: Envuelve la masa en papel film y enfría en el refrigerador durante al menos 30 minutos. Esto permite que el gluten se relaje y la mantequilla se reafirme.
  6. Corta las galletas: Precalienta el horno a 230°C (450°F). Forra una bandeja para hornear con papel pergamino. En una superficie ligeramente enharinada, extiende la masa fría hasta aproximadamente ¾ de pulgada de grosor. Usa un cortador de galletas para cortar las galletas. Colócalas en la bandeja para hornear preparada, cerca unas de otras.
  7. Pincela y hornea: Pincela la parte superior de las galletas con crema espesa (opcional). Hornea durante 15-18 minutos, o hasta que estén doradas y bien cocidas. Obsérvalas de cerca, los hornos varían.
  8. Enfría y sirve: Deja que las galletas se enfríen ligeramente en la bandeja para hornear antes de servir. ¡Disfrútalas calientes!