Ingredientes:
- 1 cebolla morada grande (300 g), cortada en juliana muy fina
- 240 ml de agua filtrada (tibia)
- 120 ml de vinagre blanco destilado
- 25 g (2 cucharadas) de azúcar granulada
- 6 g (1 cucharadita) de sal Kosher o marina
- 1/2 cucharadita de granos de pimienta negra (ligeramente machacados)
- 1 hoja de laurel pequeña (fresca o seca)
Instrucciones:
- Cortar la cebolla morada en juliana extremadamente fina (como papel). Si es necesario, usar una mandolina.
- Opcional: Colocar la cebolla cortada en un tazón con agua muy fría y una pizca de sal. Dejar reposar 10 minutos para reducir la 'picosidad'. Escurrir y secar muy bien.
- Preparar la salmuera: En una olla pequeña, combinar el agua, el vinagre, el azúcar y la sal. Calentar a fuego medio hasta que el azúcar y la sal se disuelvan completamente. Retirar del fuego.
- Aromatizar la salmuera: Añadir los granos de pimienta y el laurel al líquido caliente.
- Colocar la cebolla escurrida y seca en un frasco de vidrio limpio y esterilizado.
- Verter cuidadosamente la salmuera caliente sobre las cebollas, asegurándose de que queden completamente sumergidas. Golpear suavemente el frasco contra la encimera para liberar burbujas de aire.
- Dejar enfriar a temperatura ambiente (unos 30 minutos). Una vez frías, tapar el frasco y refrigerar. Estarán listas para servir en 1-2 horas.