Ingredientes:
- 450 g de pechugas de pollo deshuesadas y sin piel, cortadas en cubos
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolla mediana, picada finamente
- 2 dientes de ajo, picados
- 225 g de espinacas frescas, lavadas y picadas
- 250 ml de nata líquida para cocinar
- 120 ml de caldo de pollo
- 50 g de queso crema
- 50 g de queso parmesano rallado
- 1 cucharadita de sal
- ½ cucharadita de pimienta negra molida
- Una pizca de nuez moscada
- 50 g de queso mozzarella rallado, para gratinar
Instrucciones:
- Precalienta el horno a 190°C.
- Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto. Agrega el pollo y cocina hasta que esté dorado y cocido. Retira el pollo de la sartén y reserva.
- En la misma sartén, agrega la cebolla picada y cocina hasta que esté transparente. Agrega el ajo picado y cocina por un minuto más.
- Agrega las espinacas picadas a la sartén y cocina hasta que se marchiten.
- Incorpora la nata, el caldo de pollo, el queso crema, el parmesano, la sal, la pimienta y la nuez moscada a la sartén. Cocina a fuego lento, revolviendo constantemente, hasta que el queso crema se derrita.
- Agrega el pollo cocido a la sartén con la salsa de espinacas. Vierte la mezcla en una fuente para horno. Espolvorea el queso mozzarella rallado por encima.
- Hornea durante 15-20 minutos, o hasta que el queso esté derretido y dorado.
- Deja reposar la cazuela durante unos minutos antes de servir.