Ingredientes:

  • 450 g de pechugas de pollo deshuesadas y sin piel, cortadas en cubos
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cebolla mediana, picada finamente
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 225 g de espinacas frescas, lavadas y picadas
  • 250 ml de nata líquida para cocinar
  • 120 ml de caldo de pollo
  • 50 g de queso crema
  • 50 g de queso parmesano rallado
  • 1 cucharadita de sal
  • ½ cucharadita de pimienta negra molida
  • Una pizca de nuez moscada
  • 50 g de queso mozzarella rallado, para gratinar

Instrucciones:

  1. Precalienta el horno a 190°C.
  2. Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto. Agrega el pollo y cocina hasta que esté dorado y cocido. Retira el pollo de la sartén y reserva.
  3. En la misma sartén, agrega la cebolla picada y cocina hasta que esté transparente. Agrega el ajo picado y cocina por un minuto más.
  4. Agrega las espinacas picadas a la sartén y cocina hasta que se marchiten.
  5. Incorpora la nata, el caldo de pollo, el queso crema, el parmesano, la sal, la pimienta y la nuez moscada a la sartén. Cocina a fuego lento, revolviendo constantemente, hasta que el queso crema se derrita.
  6. Agrega el pollo cocido a la sartén con la salsa de espinacas. Vierte la mezcla en una fuente para horno. Espolvorea el queso mozzarella rallado por encima.
  7. Hornea durante 15-20 minutos, o hasta que el queso esté derretido y dorado.
  8. Deja reposar la cazuela durante unos minutos antes de servir.