Ingredientes:

  • 2 calabacines medianos (aprox. 600 g)
  • 10 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 2 g de sal marina
  • 100 g de cebolla blanca picada
  • 150 g de pimiento rojo en cubitos
  • 80 g de zanahoria rallada o picada finamente
  • 100 g de champiñones laminados
  • 200 g de la pulpa del calabacín (picada)
  • 15 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 3 g de sal
  • 2 g de pimienta negra molida
  • 5 ml de zumo de limón
  • 60 g de queso mozzarella light rallado
  • 1 g de orégano seco

Instrucciones:

  1. Lava los calabacines y córtalos longitudinalmente por la mitad.
  2. Retira la pulpa central con una cuchara dejando un borde de 0.5 cm. Nota: Si el borde es muy fino, el calabacín se romperá al servirlo.
  3. Pica la pulpa reservada en trozos pequeños y pincela el interior de las bases con aceite y sal.
  4. En una sartén con aceite a fuego medio, sofríe la cebolla y el pimiento hasta que estén translúcidos.
  5. Añade la zanahoria y los champiñones, cocinando hasta que los champiñones se doren y pierdan su humedad.
  6. Incorpora la pulpa del calabacín al salteado y cocina por 5 minutos más hasta que el líquido se evapore.
  7. Salpimenta la mezcla y añade el zumo de limón para dar brillo a los colores.
  8. Precalienta el horno a 200 °C.
  9. Coloca las bases de calabacín en una bandeja y rellénalas generosamente con la mezcla de hortalizas.
  10. Cubre cada calabacín con queso mozzarella light rallado y espolvorea orégano seco.
  11. Hornea durante 15-20 minutos hasta que el queso burbujee y tenga un color dorado.