Ingredientes:
- 1 cabeza grande de brócoli fresco (aproximadamente 700g), cortada en floretes
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra (15 ml)
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
- 50g de mantequilla sin sal
- 2 dientes de ajo grandes, picados finamente
- 50g de harina de todo uso
- 500ml de leche entera, tibia
- 50g de almendras molidas
- 50g de queso parmesano rallado, más extra para cubrir
- Sal y nuez moscada al gusto
Instrucciones:
- Hervir los floretes de brócoli en agua con sal hasta que estén tiernos pero firmes (aproximadamente 5-7 minutos). Escurrir bien y rociar con aceite de oliva, sal y pimienta.
- Derretir la mantequilla en una sartén a fuego medio. Sofreír el ajo picado hasta que esté fragante (sin que se queme).
- Incorporar la harina y cocinar removiendo constantemente durante 1-2 minutos hasta que se forme una pasta (roux).
- Verter la leche tibia gradualmente, batiendo constantemente con un batidor de varillas para evitar que se formen grumos.
- Cocinar a fuego lento, removiendo continuamente, hasta que la salsa espese y tenga una consistencia cremosa (aproximadamente 5-7 minutos).
- Retirar del fuego e incorporar las almendras molidas, el queso parmesano rallado, sal y nuez moscada al gusto.
- Colocar el brócoli cocido en la fuente para horno. Cubrir con la bechamel de ajo y almendras. Espolvorear con queso parmesano adicional.
- Gratinar en el horno precalentado a 200°C hasta que la parte superior esté dorada y burbujeante (aproximadamente 10-15 minutos). Vigilar para que no se queme.