Ingredientes:

  • 100g de puré de açaí congelado sin azúcar
  • 1 plátano grande pelado y congelado (aprox. 120g)
  • 75g de arándanos o fresas congeladas
  • 60ml de leche de almendras o coco muy fría
  • 1 dátil deshuesado
  • 30g de granola artesanal
  • 60g de plátano fresco en rodajas
  • 5g de semillas de chía
  • 16g de mantequilla de cacahuete

Instrucciones:

  1. Templar el açaí. Saca los 100g de puré de açaí del congelador y déjalos sobre la encimera solo 2 minutos. Nota: Esto evita que la tableta esté como una piedra y ayuda a la licuadora.
  2. Preparar el dátil. Corta el dátil en trozos pequeños tras quitar el hueso.
  3. Capa líquida inicial. Vierte los 60ml de leche de almendras muy fría en el fondo de la licuadora. Nota: El líquido siempre va primero para lubricar las cuchillas.
  4. Incorporar sólidos. Añade el plátano congelado troceado (120g), los 75g de arándanos y el dátil.
  5. Añadir el açaí. Rompe la tableta de açaí en 3 o 4 trozos y colócalos encima de las frutas.
  6. Licuar por pulsos. Enciende la licuadora en velocidad baja y da 5 pulsos cortos.
  7. Empujar y compactar. Detén el motor, usa la espátula para bajar la fruta de las paredes. Repite este paso 2 o 3 veces hasta que no veas trozos grandes.
  8. Batido final. Licúa a velocidad media alta durante 20 segundos hasta que se forme un remolino espeso que parezca helado.
  9. Servir con rapidez. Vierte la mezcla en tu bowl previamente enfriado.
  10. Decorar con orden. Coloca los 30g de granola a un lado, las rodajas de plátano fresco (60g) en el centro, espolvorea la chía y finaliza con el hilo de mantequilla de cacahuete.