Ingredientes:
- 300 gramos de calabaza limpia, sin piel ni semillas
- 250 gramos de harina de trigo todo uso
- 200 gramos de azúcar
- 2 huevos L, a temperatura ambiente
- 150 ml de aceite de girasol
- 60 gramos de nueces picadas
- 10 gramos de levadura química (polvo para hornear)
- 2 cucharaditas de canela en polvo
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1/2 cucharadita de nuez moscada rallada
- 1/2 cucharadita de jengibre en polvo
- 300 gramos de queso crema, tipo Philadelphia, a temperatura ambiente
- 150 gramos de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- 225 gramos de azúcar glas (azúcar impalpable)
- 1 cucharadita de extracto o pasta de vainilla
Instrucciones:
- Cocer los trozos de calabaza en agua hirviendo hasta que estén blandos. Escurrir y hacer puré con un tenedor.
- Precalentar el horno a 180°C (350°F). Engrasar y enharinar el molde, o forrarlo con papel de horno.
- En un bol, combinar la harina, el azúcar, la levadura, el bicarbonato, la canela, la nuez moscada y el jengibre.
- En otro bol, batir los huevos. Añadir el aceite y el puré de calabaza.
- Incorporar los ingredientes secos a los húmedos, mezclando con suavidad hasta obtener una masa homogénea.
- Incorporar las nueces picadas a la masa.
- Verter la masa en el molde y hornear durante 35 minutos. Cubrir con papel de aluminio y hornear 25 minutos más a 190°C (375°F)
- Dejar enfriar en el molde durante unos minutos, luego desmoldar y enfriar completamente sobre una rejilla.
- Batir la mantequilla con el azúcar glas hasta obtener una crema suave. Añadir el queso crema y la vainilla, y batir hasta que esté todo integrado.
- Cortar el bizcocho por la mitad, untar con frosting, colocar la otra mitad encima y cubrir con el resto del frosting. Decorar con nueces picadas.