Ingredientes:
- 1 1/4 tazas (150g) de harina de repostería, tamizada
- 1 1/2 tazas (300g) de azúcar granulada, dividida
- 12 claras de huevo grandes, a temperatura ambiente (aproximadamente 360ml)
- 1 1/2 cucharaditas (7.5ml) de cremor tártaro
- 1/4 cucharadita (1.25ml) de sal
- 1 cucharadita (5ml) de extracto de vainilla pura
- 1/2 cucharadita (2.5ml) de extracto de almendras (opcional)
- Azúcar glas (azúcar impalpable), para espolvorear
- Frutas frescas (fresas, frambuesas, arándanos), para decorar (opcional)
Instrucciones:
- Precalentar el horno a 175°C (350°F). Preparar el molde sin engrasarlo – este paso es crucial para que el bizcocho suba correctamente.
- Tamizar la harina de repostería y la mitad del azúcar (3/4 taza, 150g) juntas en un tazón. Esto asegura una textura ligera.
- En un tazón grande y limpio (preferiblemente de metal o vidrio), batir las claras de huevo con el cremor tártaro y la sal hasta que formen espuma.
- Añadir gradualmente el resto del azúcar (3/4 taza, 150g) mientras se sigue batiendo, hasta obtener un merengue firme y brillante. ¡Debe formar picos suaves pero firmes!
- Incorporar suavemente los extractos de vainilla y almendras al merengue.
- Con una espátula de goma, incorporar suavemente la mezcla de harina y azúcar al merengue en tres partes, teniendo cuidado de no desinflar el merengue. ¡Esto es como bailar un vals!
- Verter la mezcla en el molde preparado. No alisar la parte superior.
- Hornear durante 30-35 minutos, o hasta que la parte superior esté dorada y un palillo insertado en el centro salga limpio.
- Inmediatamente después de sacar del horno, invertir el molde sobre una rejilla. Dejar enfriar completamente boca abajo (aproximadamente 1 hora) antes de desmoldar. Esto evita que el bizcocho se hunda.
- Una vez enfriado, pasar un cuchillo delgado por los bordes del molde para liberar el bizcocho. Desmoldar y espolvorear con azúcar glas y decorar con frutas frescas, si se desea.