Ingredientes:

  • 450g de filetes de bacalao salado, con piel (desalado durante al menos 24-48 horas)
  • 240 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 6 dientes de ajo, en rodajas finas
  • 2 pimientos de Guindilla secos (opcional)
  • Perejil fresco picado (opcional)

Instrucciones:

  1. Seque los filetes de bacalao desalado con toallas de papel.
  2. En la sartén, caliente suavemente el aceite de oliva a fuego lento junto con el ajo en rodajas y los pimientos de guindilla (si los usa). Cocine hasta que el ajo esté fragante y ligeramente dorado, unos 5-7 minutos. Retire el ajo y los pimientos con una espumadera y reserve. Reserve el aceite infusionado en la sartén.
  3. Aumente el fuego a medio-alto. Coloque los filetes de bacalao con la piel hacia abajo en el aceite infusionado. Dore durante 3-4 minutos, hasta que la piel esté crujiente y dorada. Gire con cuidado y dore el otro lado durante 2-3 minutos, hasta que esté ligeramente cocido. Retire el bacalao de la sartén y reserve.
  4. Reduzca el fuego a muy bajo. Vuelva a colocar la sartén en el fuego. Agregue 2 cucharadas de agua fría a la sartén. Con un batidor o espátula, bata enérgicamente los jugos de la sartén (gelatina de bacalao y aceite de oliva) con un movimiento circular. Continúe batiendo constantemente, agregando pequeños chorritos de agua según sea necesario, hasta que la salsa espese y se emulsione en una salsa cremosa y ligera. Quieres que haga pil pil, burbujear suavemente. ¡La paciencia es clave!
  5. Vuelva a colocar suavemente el bacalao en la sartén. Vierta la salsa pil pil sobre el bacalao. Cocine a fuego lento durante 2-3 minutos, rociando el bacalao con la salsa. Agregue el ajo y los pimientos reservados nuevamente a la sartén.
  6. Espolvoree con perejil fresco picado (si lo usa). Servir inmediatamente.