Ingredientes:

  • 2 Cebollas grandes (tipo Vidalia o cebolla blanca dulce)
  • 480 ml (2 tazas) de Leche entera o suero de leche (buttermilk)
  • 1 cucharadita (5 g) de Sal
  • 360 g (2 ½ tazas) de Harina de trigo todo uso
  • ¼ de taza de Harina de trigo extra para rebozar
  • 1 cucharada (15 g) de Polvo de hornear
  • 1 cucharada (15 g) de Pimentón dulce
  • 1 cucharadita (5 g) de Ajo en polvo
  • ½ cucharadita (2.5 g) de Pimienta negra recién molida
  • 1 pizca de Pimienta de Cayena (opcional)
  • 360 ml (1 ½ tazas) de Cerveza Lager o Pale Ale muy, muy fría
  • 1.5 a 2 Litros de Aceite vegetal neutro (girasol, canola o maíz)
  • Sal marina fina (para sazonar)

Instrucciones:

  1. Pelar las cebollas, cortar los extremos y rebanarlas en aros de aproximadamente 1 cm (½ pulgada) de grosor. Separar los aros individuales.
  2. Colocar los aros en un bol grande. Cubrir con la leche (o suero de leche) y salar ligeramente. Dejar en remojo en el refrigerador por al menos 30 minutos. Esto reducirá la acidez.
  3. Sacar los aros del líquido y escurrirlos muy bien. Secar ligeramente con papel de cocina, asegurándose de que estén húmedos pero sin gotear.
  4. Para el rebozado: En un bol grande, mezclar la harina (360 g), el polvo de hornear, el pimentón, el ajo en polvo, la pimienta negra y la cayena.
  5. Verter la cerveza muy fría sobre la mezcla seca. Remover suavemente con un tenedor hasta que se combinen. Evitar mezclar en exceso; la consistencia debe ser espesa.
  6. Calentar el aceite en una olla pesada hasta que alcance una temperatura constante de 175°C (350°F). Usar un termómetro de cocina.
  7. Rebozar los aros: Pasar los aros de cebolla secos primero por la harina seca extra (¼ taza) y luego sumergirlos completamente en el rebozado de cerveza. Dejar escurrir el exceso de masa.
  8. Freír por tandas: Colocar con cuidado 4 o 5 aros en el aceite caliente. No saturar la olla.
  9. Cocinar por 2 a 3 minutos, volteando una vez, hasta que estén de un color dorado intenso y crujiente.
  10. Retirar los aros del aceite y colocarlos inmediatamente sobre una rejilla metálica para escurrir el exceso de grasa. Sazonar inmediatamente con sal marina fina mientras aún están muy calientes. Repetir con el resto de los aros y servir de inmediato.