Ingredientes:
- 300g de carne picada de vacuno (aguja)
- 200g de carne picada de cerdo (paleta)
- 60g de miga de pan del día anterior
- 80ml de leche entera
- 1 huevo grande L
- 2 dientes de ajo finamente picados
- 1 manojo de perejil fresco picado
- Sal marina al gusto
- Pimienta negra recién molida al gusto
- 40g de harina de trigo común para rebozar
- 2 cebollas blancas medianas
- 2 zanahorias grandes
- 1 diente de ajo laminado
- 100ml de vino blanco seco
- 500ml de caldo de carne
- 1 hoja de laurel
- 45ml de aceite de oliva virgen extra
Instrucciones:
- En un bol pequeño, empapa los 60g de miga de pan con los 80ml de leche entera. Deja que absorba bien. Mientras, en un bol grande, mezcla los 300g de vacuno, 200g de cerdo, el huevo, los 2 ajos picados y el perejil. Añade la miga escurrida. Nota: No amases en exceso, solo integra para no calentar la grasa de la carne.
- Forma bolas de unos 30-40g cada una. Pásalas ligeramente por los 40g de harina, sacudiendo el exceso. Calienta los 45ml de aceite en la sartén. Fríe las albóndigas hasta que estén doradas y crujientes por fuera, pero crudas por dentro. Reserva en un plato con papel absorbente.
- En el mismo aceite (si no está quemado), añade las 2 cebollas y las 2 zanahorias picadas. Cocina a fuego medio bajo durante 15 minutos hasta que la cebolla esté transparente y empiece a caramelizar. Añade el ajo laminado al final para que no amargue.
- Sube el fuego y vierte los 100ml de vino blanco. Deja evaporar el alcohol un par de minutos. Añade el caldo de carne y la hoja de laurel. Tritura la salsa con la batidora si la quieres fina.
- Reincorpora las albóndigas y cocina a fuego lento 20 minutos hasta que la salsa haya reducido y brille. El aroma en este punto debería ser irresistible.