Ingredientes:
- 500g (1.1 lbs) de pollo molido (preferiblemente carne oscura)
- 1/2 taza (60g) de pan rallado panko
- 1/4 taza (30g) de queso parmesano rallado
- 1/4 taza (60ml) de leche entera
- 1 huevo grande
- 2 dientes de ajo, picados
- 1 cebolla pequeña, finamente picada (aproximadamente 1/2 taza, 75g)
- 1 cucharada de perejil fresco, picado
- 1 cucharadita de orégano seco
- 1/2 cucharadita de sal
- 1/4 cucharadita de pimienta negra
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 2 cucharadas de aceite de oliva (para cocinar)
Instrucciones:
- Prepara la mezcla de albóndigas: En un tazón grande, combina el pollo molido, el pan rallado panko, el queso parmesano, la leche, el huevo, el ajo picado, la cebolla picada, el perejil, el orégano, la sal y la pimienta.
- Mezcla suavemente: Con las manos o una cuchara de madera, mezcla suavemente los ingredientes hasta que estén combinados. Evita mezclar demasiado para evitar albóndigas duras.
- Enfría la mezcla: Cubre el tazón y refrigera la mezcla durante al menos 20 minutos. Esto ayudará a que las albóndigas mantengan su forma.
- Forma las albóndigas: Con las manos o una pequeña cuchara para helado, forma la mezcla en albóndigas de aproximadamente 2.5 cm de diámetro.
- Sofríe las albóndigas: Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Agrega las albóndigas a la sartén, teniendo cuidado de no sobrecargar. Dora por todos lados.
- Cocina por completo: Reduce el fuego a bajo, cubre la sartén y cocina durante 15-20 minutos, o hasta que las albóndigas estén cocidas por completo y la temperatura interna alcance los 74°C (165°F). Voltea ocasionalmente para asegurar una cocción uniforme.
- Sirve: Sirve las albóndigas calientes con tu salsa favorita, pasta o como desees.