Ingredientes:

  • 900g de alas de pollo, separadas en muslitos y planos
  • 1 cucharada (15ml) de aceite de oliva
  • 1 cucharadita (5g) de pimentón ahumado
  • 1 cucharadita (5g) de ajo en polvo
  • 1/2 cucharadita (2.5g) de cebolla en polvo
  • 1/2 cucharadita (2.5g) de orégano seco
  • 1/4 cucharadita (1.25g) de pimienta de cayena (opcional, para picante)
  • 1 cucharadita (6g) de sal kosher
  • 1/2 cucharadita (3g) de pimienta negra
  • 1 cucharada (15ml) de vinagre de sidra de manzana (o vinagre de vino blanco)
  • 1 cucharada (15ml) de salsa de soya (o tamari para sin gluten)
  • 1 cucharadita (5ml) de miel (o jarabe de agave)

Instrucciones:

  1. Seca las alas de pollo con toallas de papel. Esto es esencial para una piel crujiente.
  2. En un tazón grande, bate los ingredientes opcionales de la marinada. Agrega las alas, mezcla para cubrir y refrigera por al menos 30 minutos (o hasta 2 horas). Si omites la marinada, continúa directamente al siguiente paso.
  3. En el mismo tazón grande (o uno limpio si marinaste las alas), combina el aceite de oliva, el pimentón ahumado, el ajo en polvo, la cebolla en polvo, el orégano, la pimienta de cayena (si la usas), la sal y la pimienta. Agrega las alas y mezcla para cubrir uniformemente.
  4. Coloca las alas en una sola capa en una bandeja para hornear. Idealmente, colócalas en una rejilla sobre la bandeja para hornear para una óptima circulación del aire. Este es tu truco para la máxima crocancia!
  5. Hornea en un horno precalentado a 200°C (400°F) durante 40-45 minutos, o hasta que la temperatura interna alcance los 74°C (165°F) y la piel esté dorada y crujiente. Voltea las alas a la mitad de la cocción para un dorado uniforme.
  6. Retira del horno y deja reposar por unos minutos antes de servir.