Instrucciones:
- Cocer el pollo con sal, laurel y zanahoria (opcional). Retirar, enfriar y desmenuzar. Reservar 2 tazas del caldo de cocción.
- Retirar la corteza del pan. Remojar las migas en la leche evaporada por 10 minutos.
- En una sartén, derretir la mantequilla. Sofreír la cebolla hasta que esté transparente. Agregar el ajo y cocinar 1 minuto más.
- Añadir la pasta de ají amarillo al sofrito. Cocinar a fuego bajo por 5-7 minutos, revolviendo constantemente para sazonar la pasta.
- Llevar el pan remojado, el sofrito de ají, las galletas de soda (si se usan) y 1 taza del caldo reservado a la licuadora. Licuar hasta obtener una crema homogénea y sedosa. Añadir más caldo si es necesario para aligerar.
- Verter la mezcla licuada de nuevo en la sartén. Calentar a fuego bajo.
- Incorporar las nueces picadas y el queso rallado. Sazonar con sal, pimienta y una pizca de comino. Cocinar suavemente hasta que la salsa espese, removiendo para evitar que se pegue.
- Incorporar el pollo desmenuzado a la salsa. Mezclar bien y dejar cocinar 5 minutos para que el pollo absorba el sabor. Este es el punto ideal para el Ají de gallina o pollo.
- Servir caliente sobre rodajas de papa sancochada. Decorar con mitades de huevo duro, aceitunas negras y un poco de cancha serrana.