Instrucciones:
- Cocer las pechugas de pollo con agua, sal y verduras aromáticas (zanahoria, puerro, apio) hasta que estén tiernas (aprox. 20 minutos). Retirar el pollo, colar y reservar 2 tazas del caldo colado. Desmenuzar el pollo en hebras finas.
- Retirar la corteza del pan, remojar las migas en la leche evaporada y dejar que se ablande por 10 minutos.
- Preparar la pasta de ají: si usa ají fresco, limpiarlo y licuarlo con un poco del caldo reservado hasta obtener una pasta lisa. Si usa pasta, medirla con cuidado.
- En una sartén honda, calentar el aceite y sofreír la cebolla roja picada hasta que esté transparente. Añadir el ajo y cocinar 1 minuto más. Incorporar la pasta de ají y la cúrcuma. Cocinar por 5 minutos para 'secar' el ají.
- En la licuadora, combinar el pan remojado, las nueces y la mezcla del sofrito de ají. Añadir 1 taza del caldo reservado y licuar hasta obtener una mezcla homogénea y suave.
- Verter la mezcla licuada a la sartén con el sofrito. Cocinar a fuego medio-bajo, revolviendo constantemente. Agregar el pollo desmenuzado y el queso parmesano rallado.
- Ajustar la consistencia añadiendo más caldo reservado, poco a poco, hasta alcanzar la consistencia deseada de crema espesa. Sazonar con sal, pimienta y un toque de comino. Cocinar a fuego muy bajo por 5 minutos para integrar los sabores.
- Servir una cama generosa de arroz blanco. Colocar encima la porción de Ají de Gallina. Decorar con cuartos de huevo duro y aceitunas negras.